jueves, 17 de septiembre de 2026

De un casete de 1989 al Gran Teatro Nacional: La historia detrás del rescate de La Palizada, versión coral

Decir que este arreglo coral fue «rescatado» no es ninguna exageración. Es, sencillamente, la palabra que me viene cuando pienso en todo lo que tuvimos que hacer para volver a ponerlo sobre el papel.


La versión coral de La Palizada, vals peruano de Alejandro Ayarza Morales, que solíamos cantar en los años 80 con el Coro Universitario de San Marcos (CUSM) bajo la dirección del maestro Luis "Lucho" Craff Zevallos partía de una partitura que no correspondía exactamente a la versión que terminamos cantando. Durante los ensayos, el propio Lucho iba introduciendo modificaciones al arreglo, que nosotros incorporábamos en la interpretación.


Afortunadamente, una de aquellas interpretaciones quedó registrada. Para la presentación por el Día de la Madre, en la Casona de San Marcos, en 1989, llevé mi grabadora para registrar nuestra participación. Conservé el casete durante todos estos años y, cuando los casetes dejaron de ser un medio habitual, digitalicé la grabación junto con otros registros de aquella época.


A inicios de este año, a insistencia mía, la maestra Magali, quien es mi hermana y directora del Coro Egresados de San Marcos, volvió a escuchar aquella grabación y transcribió las modificaciones que Lucho había introducido en el arreglo.


Volver a poner la música sobre el papel

Una vez hecha la transcripción, me tocó pasarla a una partitura digital. Nunca había melografiado en mi vida, así que me descargué una aplicación gratuita en el iPad y aprendí a usarla sobre la marcha, hasta conseguir una partitura que pudiéramos utilizar para estudiar nuevamente la obra.


Y así, a partir de una grabación de 1989, pudimos documentar por escrito aquella versión que habíamos cantado tantos años atrás.






De los ensayos del CUSM al Gran Teatro Nacional

Después de los ensayos con el Coro Egresados de San Marcos, volvimos a cantar esta versión recientemente, en el Festival Muchas Voces Un Perú, en el Gran Teatro Nacional.


Para mí fue especialmente emocionante.


La Palizada era parte de nuestro repertorio con el CUSM y la llevamos incluso a Venezuela, al II Festival organizado por el Orfeón Universitario. Siempre sentí que esta versión tenía algo distintivo, algo muy ligado a aquella época y a nuestra manera de hacer música.


Teníamos además una ilusión: un grupo del coro viajará a Alemania el próximo mes y queríamos aprovechar la ocasión para mostrarle esta transcripción al maestro Lucho Craff, para que pudiera revisarla y, si fuera necesario, hacer las correcciones que correspondieran.


Desafortunadamente, el maestro partió antes de que pudiéramos entregársela.


No sabemos si existe alguna otra partitura posterior de Lucho que recoja estas modificaciones. Lo que sí tenemos es aquella grabación de 1989 y la posibilidad de volver a escuchar, a través de ella, una versión que durante muchos años permaneció en nuestra memoria y en nuestras voces.


Hoy esta partitura tiene para mí un significado especial.


Es un registro de una pequeña parte de nuestra historia musical con el CUSM, una forma de conservar algo que aprendimos directamente de Lucho y, también, un homenaje en gratitud a quien fue nuestro maestro.


La música siguió su camino.


Desde aquellos ensayos de los años 80, pasando por un casete de 1989, hasta volver a sonar, casi cuatro décadas después, en el Gran Teatro Nacional.


🎧 Escucha aquí la grabación original de 1989, realizada en la Casona de San Marcos durante la presentación por el Día de la Madre:


lunes, 10 de agosto de 2026

¿Ciudades verdes o ciudadanos indiferentes? La pieza que falta en el mapa urbano



En el debate sobre cómo construir ciudades más habitables, casi siempre dirigimos la mirada hacia las autoridades. Exigimos mejores parques, más áreas verdes y políticas ambientales, pero pasamos por alto el hecho de que somos los propios ciudadanos quienes mantenemos una relación distante y hasta dañina con las áreas verdes.


Una ciudad no se vuelve verde únicamente porque una municipalidad plante árboles. Se vuelve verde cuando sus habitantes desarrollan una cultura de cuidado de lo verde. Si el ciudadano considera el árbol un estorbo, barre la tierra de un jardín para dejar cemento, poda sin criterio (“mocha”), corta porque “ensucia”, o permite que una planta muera porque nadie la riega, difícilmente una política pública por sí sola va a transformar la ciudad.


Por otro lado, hay mucho desconocimiento. En general, ¿sabemos qué especies son adecuadas para Lima? ¿Sabemos lo que necesita realmente un árbol, cómo cuidarlo, cuándo podarlo y cuándo no hacerlo? ¿Cuántos de nosotros entendemos que un área verde no es simplemente “un lugar donde hay pasto”?


A fin de cuentas, la política también responde a lo que la sociedad valora y demanda. Si cuidar árboles y crear espacios verdes se convierte en una preocupación cotidiana de miles de ciudadanos, será mucho más difícil para cualquier autoridad tratarlo como un asunto decorativo.


#LimaVerde #CulturaUrbana #ArbolesUrbanos #EcologiaUrbana

martes, 4 de agosto de 2026

La importancia de las graderías en un coro: mucho más que un detalle escénico


Cuando se habla de los elementos que contribuyen a la calidad de un coro, solemos pensar en la afinación, la técnica vocal, el repertorio o la dirección musical. Sin embargo, existe un recurso que muchas veces pasa desapercibido y que puede marcar una gran diferencia tanto en el sonido como en la experiencia del público: las graderías.

A primera vista, podría parecer que su única función es permitir que las personas ubicadas en las últimas filas sean visibles. Pero su importancia va mucho más allá.

Desde el punto de vista musical, las graderías favorecen que los cantantes se escuchen mejor entre sí, facilitan el contacto visual con el director y permiten una proyección más clara y equilibrada de las voces. Cuando cada fila se encuentra a una altura diferente, el sonido circula con mayor libertad y el ensamble suele ganar en claridad y cohesión.

Su aporte visual es igualmente significativo. Un concierto coral no es solo una experiencia auditiva; también es una experiencia escénica. La disposición escalonada crea una imagen armónica, permite que todos los integrantes sean visibles y transmite orden, unidad y profesionalismo. El público no solo escucha un coro: también percibe su presencia como conjunto.

Existe además un aspecto menos evidente, pero profundamente humano. Las graderías comunican que cada integrante tiene un lugar y una presencia dentro del grupo. Nadie queda oculto detrás de otros. Cada cantante forma parte de la imagen que el coro proyecta hacia el público, reforzando el sentido de pertenencia y el reconocimiento del aporte individual al resultado colectivo.

Por supuesto, no todos los coros cuentan con los recursos para adquirir graderías propias, y muchas agrupaciones realizan excelentes presentaciones sin ellas. Sin embargo, cuando el número de integrantes crece, dejan de ser un lujo para convertirse en una herramienta que potencia tanto la calidad artística como la presentación institucional.

Invertir en graderías no es únicamente comprar una estructura metálica o de madera. Es invertir en el sonido, en la estética, en la experiencia del público y en la valoración de quienes hacen posible la música coral.


#MúsicaCoral #CantoCoral #Coros #CoroPolifónico #DirecciónCoral #TécnicaCoral #ArtesEscénicas #PresenciaEscénica  #Graderías #Acústica

viernes, 5 de abril de 2024

El Reguetón desde la Perspectiva de las Tradiciones Ancestrales: Un Análisis Integrado a través de la Teoría de los Chakras, el Taoísmo y la Cábala

El reguetón, como género musical contemporáneo, ha irrumpido en la escena global, cautivando a millones con su ritmo pegajoso y sus letras vibrantes. Sin embargo, para comprender plenamente su impacto en nuestro ser interior y nuestra conexión con el universo, podemos examinarlo a través de la lente de las tradiciones espirituales como la Cabalá, el Taoísmo y la teoría de los chakras. 

Desde la perspectiva yóguica de los chakras, centros de energía en el cuerpo humano, el reguetón podría influir especialmente en el segundo chakra, conocido como el chakra sacro. Este chakra se asocia con la creatividad, la sexualidad y el placer. La música del reguetón, con su énfasis en la expresión sensual y sexual, desvinculada del amor maduro, hiperactiva este centro de energía, generando un desequilibrio en el resto de chakras. La sobreestimulación del segundo chakra puede llevar a una desconexión con otros aspectos más sutiles del ser, impidiendo un desarrollo equilibrado y armonioso de la energía vital.

Desde la perspectiva del Taoísmo, una tradición espiritual china que enfatiza la armonía con el flujo natural del universo, el reguetón podría considerarse una manifestación del elemento Tierra. La Tierra representa la estabilidad, la nutrición y la conexión con lo físico. Sin embargo, cuando este elemento está en exceso, puede conducir a un apego excesivo a lo material, la posesión (en este caso, del cuerpo cosificado) y una falta de equilibrio con los demás elementos. La sobreestimulación de la energía terrenal puede desviar la atención de aspectos más elevados de la existencia y dificultar el desarrollo espiritual y emocional.


En la Cabalá, el Árbol de la Vida es un símbolo poderoso que representa la estructura del cosmos y la manifestación de la divinidad en el mundo material. Yesod, la novena sefira, se asocia con la identidad, el ego y la sexualidad. Desde esta perspectiva, el reguetón puede considerarse una manifestación de la energía de Yesod. Sus ritmos sensuales y sus letras a menudo centradas en temas terrenales pueden desencadenar respuestas emocionales y físicas intensas. Sin embargo, la sobreestimulación de una sola dimensión en desmedro de otras crea un desequilibrio, conduciendo a una desconexión de las dimensiones más elevadas del ser.


Estas perspectivas convergen en una conclusión fundamental: el reguetón, si bien puede ofrecer placer y estimulación sensorial, plantea desafíos significativos para nuestro equilibrio espiritual y emocional. Al examinar desde distintas tradiciones espirituales, se revela una preocupación común por el impacto del reguetón en nuestra conexión con aspectos más elevados de la existencia y su potencial para desviar nuestra atención de un camino de crecimiento y desarrollo integral.


Considero que es crucial reconocer cómo la música y otras formas de arte pueden influir en nuestra percepción del mundo y en nuestro desarrollo personal. En el caso específico del reguetón, que a menudo enfatiza temas como la sensualidad y el placer superficial, es importante estar consciente de cómo esta música puede moldear las actitudes y valores de los jóvenes. Si bien no se trata de demonizar un género musical en particular, sí es importante promover una variedad de experiencias culturales que fomenten un desarrollo integral y una apreciación más profunda de la belleza en todas sus formas. Esto no solo implica limitar la exposición al reguetón, sino también ofrecer alternativas que nutran el espíritu y promuevan valores positivos en las generaciones más jóvenes. En última instancia, se trata de encontrar un equilibrio entre la libertad artística y la responsabilidad social, asegurando que la música que consumimos contribuya positivamente a nuestro crecimiento personal y colectivo.


El abuelito Melquíades te enseña cómo componer un reguetón 🎯


domingo, 4 de marzo de 2012

¿Por qué enseñar música en las escuelas?

Muchos creen que hacer música es un acto ocioso y están en lo cierto, pero se trata de una sana ociosidad, con múltiples beneficios para todos, y es que para quien haya tenido la oportunidad de estudiar dicho arte, la música:

  • Libera
Porque es un  medio de expresión y comunicación que permite descargar emociones
 expresar sentimientos y canalizar convenientemente la energía.

  • Sensibiliza
 Te permite jugar y sentir con la ingenuidad, disfrute y fascinación de un niño y por tanto te hace más sensible al resto,  hace que el sufrimiento de los demás no sea  algo ajeno, te hace más humano .

  • Hace creador
Al producir música te vuelves creador, experimentas un sentimiento de realización y dominio en un ambiente no competitivo, sino más bien de colaboración, y ello es una fuente de gratificación, al sentirse capaz y productivo. 

  • Universaliza
Es un lenguaje universal  y por lo cual es posible  entender y comunicarse con culturas diferentes , por tanto rompe barreras, te acerca a los demás, respetas y aprendes a apreciar al otro.


En conclusión, la enseñanza musical en la escuela y colegios crearía como por arte de magia mejores personas y una mejor sociedad para todos.

(Inspirado en las enseñanzas del maestro Wilfredo Tarazona)

domingo, 26 de junio de 2011

PUNO BÚSQUEDA. PUNO ENCUENTRO. PUNO DESPIERTO. PUNO ENERGÍA. PUNO GENEROSO. PUNO MAMITA. PUNO HOJITA DE COCA. PUNO POBRE. PUNO RICO. PUNO ALTIVO. PUNO HUMILDE. PUNO TIERRA. PUNO CIELO. PUNO COLOR. PUNO QUIETUD. PUNO EXPRESIÓN. PUNO FUERZA. PUNO VIDA. PUNO SABIO. PUNO CORAZÓN...

sábado, 4 de junio de 2011

Krishna o los deseos

Javier Heraud


                                        A. C. B., interminable amigo.

                                        Keshava, ¿con qué objeto mataría
                                        a los míos? No deseo la victoria,
                                        los reinos ni los placeres.
                                                                         Bhagavad-Gita. I, 31


    I

    No deseo la victoria.
    La victoria es siempre pasajera,
    no queda después  sino la muerte,
    el regocijo, el gozo falso de la vida:
    una hierba caída sobre el hombro,
    un refugio que aguarda su retorno,
    un escondido llanto después de la
    batalla y la victoria.
    Un vaso palpitante,
    un cuerpo en perpetuo movimiento,
    un cenicero vacío eternamente
    son más efímeros que la victoria,
    efímera y vana, cansada y agotante.
    Difícil es remar a  remo suelto,
    difícil llenar el vaso lleno,
    difícil cambiar el tiempo ajeno.
    No deseo la victoria ni la muerte,
    no deseo la derrota ni la vida,
    sólo deseo el  árbol y su sombra,
    la vida con su muerte.
 
    II

    No deseo los reinos.
    Un reino es siempre mensurable:
    tantos metros y distancias,
    tantos bueyes y caballos lo
    separan de otros reinos pasajeros.
    No deseo ningún reino:
    mi único reino es mi corazón cantando,
    es mi corazón hablando,
    mi único reino es mi corazón llorando,
    es mi corazón mojado:
    mi reino es mi seco corazón  (ya lo dije)
    mi corazón es el único reino
    indivisible,
    el único reino que nunca nos traiciona,
    mi reino y mi corazón,
    (ya tengo el corazón)
    no deseo los reinos si tengo mi
    pecho y mi garganta,
    no deseo los valles ni los reinos.
 
    III

    No deseo los placeres.
    No existe el placer sino la duda,
    no existe el placer sino la muerte,
    no existe el placer sino la vida.
    (El mar lavará  mi espíritu en las arenas,
    lo lava todos los días en el recuerdo,
    lo ha lavado con palabras,
    el mar no es un placer sino una vida).
    El mar es el reino de la soledad y el naufragio.
 
    IV

    No deseo sino la vida,
    no deseo sino la muerte.
 
    V

    Descansar en el valle
    que baña el río todas las tardes,
    en las arenas que cubre el mar
    todas las noches,
    en el viento que sopla en los ojos,
    en la vida que alienta ya sin fuego,
    en la muerte que respira el aire lleno,
    en mi corazón que vive y muere diariamente.
                               
    Noviembre, 1960.